La Violencia Llegó a Mi Puerta
Thomas había abierto una academia de tutorías donde los niños progresaban. Entonces los alumnos empezaron a desaparecer, circularon advertencias y la hostilidad acabó llegando a su propia puerta.
- NOMBRE
- THOMAS
- OCUPACIÓN
- TUTOR Y FUNDADOR DE UNA ACADEMIA
“YA NO PUEDO SEGUIR CON ESTO”.
LEE LA
TRANSCRIPCIÓN COMPLETA
Mi nombre es Thomas. Ahora tengo 52 años. Soy de la región sur de Alemania, de Baviera. Estudié sociología y tengo cuatro hijos.
Conocí Scientology a través de la Tecnología de Estudio, que me gustó mucho, y me ayudó al final de mis estudios. Así que siempre he enseñado. Di clases de piano y tutorías; por ejemplo, le di tutoría a mi hermano. Luego vino más gente y después... sí, abrimos una academia de tutorías y llegaron cada vez más estudiantes universitarios. Y, usando la Tecnología de Estudio y sus materiales, pudimos ayudar muchísimo a los niños. Tuvimos resultados excelentes. Y, sí, un día hubo un estudiante... teníamos un libro que describía esta Tecnología de Estudio. Él encontró el nombre de L. Ronald Hubbard y dijo: “Eso es Scientology. Dios mío”. Su padre, él estaba en el consejo municipal, o más bien, en el consejo de la Iglesia protestante, y eso causó bastante revuelo. Luego se reunieron a puerta cerrada y estaban preocupados: “Hay alguien que usa Scientology”, o algo así. Luego también hubo una reunión no pública del consejo municipal en la comunidad donde yo estaba y algunos padres estaban preocupados. Esto llevó a que los niños dejaran de asistir a las tutorías. Mi familia fue acosada. A mi hermano lo abordaron en la calle. Se emitieron advertencias y a partir de ahí todo se intensificó. La última etapa de la escalada fue cuando mi hermano llegó a mi puerta un domingo, tocó con mucha fuerza, enojado. Me agarró del cuello y me empujó contra la pared. Dijo: “Puedes hacer lo que quieras, pero déjanos fuera de esto”. Había una verdadera discordia en la familia. Eso fue muy malo.
Finalmente, después de dos o tres años, dije: “Ya no puedo seguir con esto”. Hablamos con todos, con los maestros, con todos; conocíamos a muchísima gente allí. Al final dijimos: “Ya basta. Nos vamos de la comunidad a la ciudad”. Bueno, eso me puso realmente muy triste en lo personal, tengo que decirlo, porque yo solo quería ayudar.
EL EXPEDIENTE
Casi treinta años de documentos del gobierno, informes de inteligencia, fallos judiciales y registros oficiales.
ABRE EL EXPEDIENTE VÉASE TAMBIÉNEL LIBRO
Más de 500 páginas. Décadas de registros gubernamentales. Un expediente extraordinario.
EXPLORA EL LIBRO VÉASE TAMBIÉNEL COSTO HUMANO
Una colección en constante crecimiento de cientos de testimonios de primera mano.
VE SUS HISTORIAS