EL COSTO HUMANO
ALEMANIA

¿Por Qué Le Advertían a la Gente Que Se Alejara de Ella?

Primero Kirsten perdió el contacto con miembros de su propia familia. Después incluso llamaron a sus amigos de la escuela a la dirección y les advirtieron que no se relacionaran con ella.

NOMBRE
KIRSTEN
OCUPACIÓN
ESTUDIANTE Y ATLETA
El lavado de cerebro de una nación: El expediente Scientology de Alemania, de Peter Schulte

LEE EL LIBRO.

Durante décadas, pocos temas en Alemania han generado más controversia que Scientology.

Fue investigada. Debatida en el parlamento. Vigilada por agencias de inteligencia. Objeto de advertencias de gobierno, procesos judiciales e innumerables titulares.

Pero detrás de todo eso había otro expediente: el del propio gobierno.

“DE PRONTO YA NO TUVE ABUELOS”.

—KIRSTEN

LEE LA
TRANSCRIPCIÓN COMPLETA

Me llamo Kirsten. Vivo en Alemania.

Cuando era niña, conocí Scientology por mis padres. Mi padre era entrenador de esgrima y luego salió en la prensa que era Scientologist, que toda nuestra familia era Scientologist, porque yo apenas la acababa de conocer. Y de pronto fue un gran shock porque atacaron a mi padre. No tuvimos apoyo de familiares ni amigos. Y me di cuenta de que mis padres estaban solos. En ese sentido, desde entonces, siempre tuve una familia relativamente dividida. El daño que causa algo así simplemente es que de pronto ya no tuve abuelos. Pero cayeron tan hondo en esta trampa de propaganda negra que destruyó esta área y esta parte de la familia.

Entrenaba mucho atletismo y me iba bien. Y luego se dio la situación de que íbamos a un campamento de entrenamiento, y claro, yo quería compartir cuarto con mi amiga. Y poco antes de irnos, mi entrenador se me acercó y me dijo que no podía compartir cuarto con mi amiga porque sus padres le habían dicho que yo no podía compartir cuarto con su hija porque soy Scientologist. Y desde ese momento, ya no me sentí cómoda en el grupo. Seguí entrenando por un tiempo y aún tenía mi deporte, pero también sabía cuál era mi lugar y que ya no pertenecía ahí de verdad, hasta ese punto.

Dejé la escuela y poco después mis amigos vinieron a verme. Y entonces me dijeron que los habían citado a la oficina del director y que el director les explicó lo peligrosa que es Scientology y lo peligroso que es tener contacto conmigo. Me preguntaron si daría una presentación sobre Scientology. Dije: “Claro. Sé al respecto. Daré una presentación”. Luego consultaron con su profesora de estudios religiosos. Ella dijo que no, que yo no podía dar una presentación. Me pareció interesante. Pero no se quería que alguien con experiencia en el tema, que ha estudiado Scientology, y ha sido Scientologist por años, hablara y respondiera las preguntas. Y se había creado ese ambiente de miedo y de: “Tienen que cuidarse de no dejarse arrastrar a Scientology”, que en cuanto dices: “Soy Scientologist”, las puertas se cierran. Simplemente no podías hablar con nadie sin prejuicios.

GRACIAS.

Confirma tu dirección de correo electrónico. Enviamos un enlace a tu bandeja de entrada.