EL COSTO HUMANO
NORTE DE ALEMANIA

Querían que Firmara la Renuncia a mis Creencias

Günter había dedicado décadas a desarrollar su carrera en la banca, y su gerente lo quería como sucesor. Entonces le hicieron una petición que se negó a aceptar.

NOMBRE
GÜNTER
OCUPACIÓN
BANQUERO
El lavado de cerebro de una nación: El expediente Scientology de Alemania, de Peter Schulte

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Durante décadas, pocos temas en Alemania han generado más controversia que Scientology.

Fue investigada. Debatida en el parlamento. Vigilada por agencias de inteligencia. Objeto de advertencias de gobierno, procesos judiciales e innumerables titulares.

Pero detrás de todo eso había otro expediente: el del propio gobierno.

“NO, NO HARÉ ESO”.

—GÜNTER

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TRANSCRIPCIÓN COMPLETA

Mi nombre es Günter. Nací en el norte de Alemania. Me capacité como banquero cuando tenía 16 años. Y después trabajé en distintos bancos durante décadas.

En el último banco donde estuve, se supo relativamente rápido por medio de alguien que soy Scientologist. Entonces la junta llamó a mi superior y le dijo: “Te metiste en un problema”. Y luego mi jefe me mandó a llamar. Me dijo eso. Me preguntó: “Günter, ¿no puedes dejar la Iglesia? Porque entonces de verdad tienes una muy buena carrera por delante. Sabes que quiero que seas mi sucesor en unos años”. Lo miré más de cerca y pensé que no podía ser verdad. ¿Por mi creencia, que no contiene nada malo, debería dejar la Iglesia? Dije: “No, no voy a hacer eso”.

Después, cuando repartía volantes promocionales de la Iglesia, el jefe de recursos humanos del banco me vio en la calle. Tuve que, una semana o unos días después, presentarme en el departamento de recursos humanos. Y el empleado de recursos humanos me pidió que firmara el filtro antisectas. Decía que no debías asistir a cursos de Scientology, que no debías usar conocimiento de Scientology. Y dije: “Disculpe, usted sabe que soy Scientologist. ¿Cuál es el problema? Si quiere que firme esto, entonces también quiero que los 3000, o cuantos sean, cristianos en el banco, todos vengan aquí y firmen que no seguirán los Diez Mandamientos. Porque eso es lo que me está pidiendo”. Y ahí terminó todo.

Con los años, recibí ofertas de cazatalentos que me ofrecían puestos interesantes en otros bancos. Pero jugué con las cartas sobre la mesa desde el principio. Le pregunté al cazatalentos si era un problema para el nuevo empleador que yo fuera Scientologist. Y después de unos días volvió y dijo: “Sí, es un problema”. Eso significa que mi carrera no avanzó más. Pero es una pena que por prejuicios haya tanta discriminación.

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